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viernes, 28 de febrero de 2014

IV FORO “LIDERAZGO EMPRESARIAL Y HUMANISMO”

IV FORO “LIDERAZGO EMPRESARIAL Y HUMANISMO”
Madrid, 21 de marzo de 2014


El próximo día 21 de marzo tendrá lugar el IV FORO DE LIDERAZGO EMPRESARIAL Y HUMANISMO. En el encuentro se darán cita nuevamente algunas de las más importantes personalidades de la Sociedad Civil en España y del ámbito empresarial, intelectual y académico, para debatir sobre la necesidad de humanizar la gestión de las empresas y nuestra sociedad en general.

Siguiendo la política de la última edición y al objeto de facilitar el acceso al foro del mayor número de personas posible, el encuentro tendrá lugar en Madrid, en este caso en la CASA MUSEO FUENTE DEL REY, de la Fundación AMYC (C/. Fuente del Rey, 11 28023 ARAVACA).

miércoles, 30 de octubre de 2013

LA CONSTRUCCIÓN DE LA PERSONA Y LA CRISIS SOCIAL

Vivimos actualmente la crisis más grave que haya conocido la Humanidad. Son los tiempos oscuros del Kali-Yuga, la era tenebrosa que cierra todo un ciclo histórico y cósmico. Estamos ante una sociedad enferma, afectada por una incurable dolencia que se encuentra ya en su fase terminal.

El mundo, y en especial el mundo occidental, se halla hoy sumido en un proceso de hundimiento y decadencia que viene caracterizado por los siguientes rasgos: caos y desorden, anarquía (sobre todo en las mentes y las conciencias), desmadre y desbarajuste total, confusión y desorientación, inmoralidad y corrupción, desintegración y disgregación, descomposición, inestabilidad y desequilibrio (en todos los órdenes: tanto a nivel social como en la vida psicológica individual), ignorancia, ceguera espiritual, materialización y degradación de la vida, descenso del nivel intelectual y eclipse de la inteligencia, estupidez e idiotización generalizadas, demencia colectiva, ascenso de la vulgaridad y la banalidad. Por doquier se observa un fenómeno sísmico de ruina, destrucción, socavación y subversión, en el cual queda arrumbado y corroído todo aquello que da nobleza y dignidad al ser humano, todo cuanto hace la vida digna de ser vivida, mientras irrumpen fuerzas abisales que se recrean y complacen en esa oleada destructiva, amenazándonos con las peores catástrofes que haya podido imaginar la mente humana.

La crisis no es sólo económica, política o social, aunque esto sea lo más evidente a primera vista, lo que más llama la atención y de lo que se habla a todas horas en la prensa, en los telediarios y en las tertulias. La grave crisis que padecemos tiene raíces mucho más profundas de lo que solemos pensar. Es ante todo una crisis espiritual, una crisis humana, con hondas consecuencias intelectuales y morales. Es una crisis del hombre, que se halla desintegrado, angustiado, aplastado, hastiado, cansado de vivir, sin saber adónde ir ni qué hacer.

domingo, 12 de mayo de 2013

EL LIDERAZGO: ¿CÓMO SER UN BUEN LÍDER?

"Allí donde el mando es codiciado y disputado no puede haber buen gobierno ni reinará la concordia". Platón

Pocas épocas tan necesitadas de buenos líderes como esta en la que actualmente vivimos, agitada por una grave crisis y sacudida por acuciantes problemas de todo orden. Pero pocas también tan ayunas de liderazgo auténtico, tan escasas de dirigentes como Dios manda. No se puede decir precisamente que los buenos líderes, los auténticos dirigentes, abunden en nuestros días, aunque haya tantos que aspiren a ser tal cosa o pretendan ser jefes carismáticos. Poco propicios parecen los tiempos que corren para la figura ejemplar, noble, ética, heroica, del conductor de hombres.

Hoy día todo el mundo quiere ser jefe de algo, detentar alguna parcela de poder, liderar lo que sea, como sea y para lo que sea; sobre todo, claro está, para enriquecerse, presumir y sentirse importante, en una palabra, para satisfacer su ego. Hasta el último mono se cree un líder nato, facultado para asumir un cargo directivo, conducir masas, ponerse al frente de un partido político, dirigir grandes empresas o montar una revolución. Pocos son, sin embargo, los que se plantean en serio si reúnen las condiciones para desempeñar el duro y difícil oficio de líder, y menos aún los que están dispuestos a imponerse la disciplina requerida para la conquista de las cualidades exigidas para ello. Cualquiera se cree legitimado para dirigir, sin más requisitos que su apetencia y deseo de hacerlo. Todos quieren ser líderes, pero nadie está dispuesto a hacer el esfuerzo que la función de liderazgo requiere.

Una constatación se impone con palmaria evidencia: las pretensiones al liderazgo proliferan justo en proporción inversa a las dotes para dirigir, a las virtudes que cualifican para el mando. Cuanto menos capacitado está uno para mandar o dirigir, con mayor vehemencia proclama su derecho a hacerlo; cuanto más indigno se muestra un individuo de ocupar un puesto dirigente, más se obstina en conseguirlo o en mantenerse en él. Es la ambición de poder lo que motiva ese frenesí por mandar; pero, de hecho, y esta es otra constatación cotidiana, a medida que el afán de poder aumenta en alguien, disminuye su capacidad de liderazgo.

Pero, a todo esto, ¿qué se necesita para ser un buen líder?, ¿cuándo se puede decir que nos encontramos ante un liderazgo bien ejercido o ante un individuo que responde al modelo del líder nato, del dirigente perfecto?

jueves, 22 de noviembre de 2012

LA MUERTE Y EL SENTIDO DE LA VIDA


Si hay un rasgo que define a la mentalidad moderna, este es el del rechazo o huída de la muerte. Es un negarse a aceptar la idea de la muerte, un no saber cómo encararla y un no entender su significado, que lleva a procurar no pensar en ella. Hay un miedo visceral a morir, pues se considera que la muerte supone el fin del ser humano, que con ella todo se acaba y que no hay nada detrás de su triste y tétrica sombra.

El hombre moderno, inmerso en una civilización materialista, no puede soportar la idea de que tiene que morir, de que su vida es perecedera, y se buscan toda clase de subterfugios para evadir el tremendo problema que supone el hecho de que la vida haya de llegar un día a su fin. Es significativo que en muchos de los países más “avanzados”, que gozan de mayor progreso y bienestar económico, se considera de mala educación hablar de la muerte. Se huye de ella y se evita hasta su recuerdo, asumiendo la postura del avestruz, que esconde la cabeza para no ver el peligro que se avecina.

Hay en nuestra época una auténtica huida de la muerte, que no es sino una manifestación de la huida de Dios. Se da la espalda a la Realidad divina, al mundo de lo sagrado y eterno, y como consecuencia no se puede dar una respuesta al tremendo interrogante, dramático y definitivo, que la muerte plantea.

domingo, 2 de septiembre de 2012

EL AMOR

"El Amor es, junto con la Sabiduría, la mayor bendición para el mundo. No hay verdadero Amor sin Sabiduría. No hay verdadera Sabiduría sin Amor".

El Amor es la poderosa palanca que mueve el mundo. Dante Alighieri ve en el Amor la fuerza “que mueve el Sol y las demás estrellas”. Todas las doctrinas espirituales insisten en la importancia de esta fuerza elemental y suprema. Según la enseñanza unánime de la Tradición o Filosofía Perenne, la Sabiduría y el Amor son los dos pilares que sostienen el Orden universal. Son los dos grandes resortes que hacen posible la existencia humana, haciendo que sea auténticamente humana.

Ahora bien, una vez admitida o reconocida en principio la importancia fundamental del Amor, surge la pregunta: ¿qué es en realidad el Amor? ¿Cómo puede ser definido y cuáles son las condiciones que ha de reunir y los elementos que lo hacen posible?

domingo, 4 de diciembre de 2011

EL MISTERIO DEL DESTINO - II


Cualquier destino, por largo y complicado que sea, consta en realidad de un solo momento: el momento en el que el hombre sabe para siempre quién es. 
Jorge Luis Borges



¿QUÉ ES EL DESTINO?

Al reflexionar sobre la cuestión del Destino, surgen inevitablemente una serie de preguntas a las que tenemos que tratar de responder de forma clara y lúcida: ¿Qué es en realidad el Hado o Destino? ¿Cómo se ha de entender este concepto tan decisivo para el humano vivir, que tanto ha preocupado a los hombres en todas las culturas y en todas las épocas?

El concepto de “destino” se presta a ser interpretado en varios sentidos, todos los cuales suelen aparecer con frecuencia tanto en el lenguaje coloquial como en la terminología filosófica, literaria o religiosa. Podemos distinguir cinco significados principales, o más usuales, los cuales, lejos de ser contrapuestos, se complementan, estando estrechamente conectados:

1) Fuerza, Poder o Ley de origen sobrehumano y trascendente que dirige nuestra existencia: el Hado o Sino, el Fatum de los romanos, la Moira o Eimarmene de los griegos, el Wurd o Wyrd de los antiguos germanos, el Ming de la tradición china. Se corresponde asimismo con los conceptos de Karma y Dharma de la cultura indo-aria (tradiciones hindú y budista). Se trata de un Poder al que nadie puede escapar y cuya acción determina la sucesión de los acontecimientos que se producen en la vida de cada ser humano.

jueves, 10 de noviembre de 2011

EL MISTERIO DEL DESTINO - I

"Que cada cual siga su inclinación, pues las inclinaciones suelen ser rayas o vías trazadas por un dedo muy alto, y nadie, por mucho que sepa sabe más que el destino". Benito Pérez Galdós


EL   DESTINO: SU SIGNIFICACION EN LA VIDA DEL SER HUMANO

Destino: he aquí un concepto capital para la vida humana, para el desarrollo integral de la persona. Sin él no podemos entender nuestro peregrinar terreno ni interpretar correctamente los acontecimientos que ocurren en nuestra existencia. Privada de la idea del Destino, la vida se desfonda, se vacía de contenido, se torna anodina y superficial, va a la deriva y pierde su sentido. Queda reducida a un existir vegetativo, puramente horizontal, sin perspectiva ni horizonte.

Querámoslo o no, lo reconozcamos o no, el Destino juega un papel de primer orden en nuestro devenir vital. Se trata de una realidad que se impone a nuestra consideración de manera imperiosa y con la que tenemos que contar para organizar y dirigir nuestra vida. Hemos de tenerla muy en cuenta si queremos vivir como es debido, de forma realmente humana, con altas cotas de dignidad y libertad, y alcanzar un elevado nivel espiritual, consiguiendo una realización integral. Tenemos que captar su importancia real y comprender su verdadero significado, para no vernos arrollados, aplastados y oprimidos por su poder implacable, convertidos en sus víctimas, amargados esclavos de sus oscuros designios.

domingo, 27 de febrero de 2011

IMPORTANCIA DE LA VISIÓN HUMANISTA PARA LA EMPRESA

La empresa, además de núcleo de la actividad económica, es centro de vida. Es un recinto social en el que se desenvuelve, y en nuestros días de manera predominante, la vida humana. Ocupa un lugar destacado en la vida de la sociedad y desempeña un papel de primer orden en la configuración de la existencia de los seres humanos. Es un dato sociológico sumamente significativo que en ella se desarrolla la mayor parte del vivir cotidiano de muchos seres humanos. Si exceptuamos las horas de sueño, la mayoría de la población pasa casi el 90 % de su jornada dentro de alguna empresa.
 
Pocas cosas tienen un impacto tan acusado en nuestras vidas como la actividad empresarial. Muchas de las vivencias que tejen nuestro diario vivir están relacionadas con la vida de la empresa, con sus problemas y sus sinsabores, con sus alegrías y sus ilusiones, con sus retos y las oportunidades que ofrece. En la empresa se establecen relaciones y contactos, se anudan amistades, se revelan aspectos insospechados del ser humano, se despliegan capacidades y cualidades valiosas. En la empresa conocemos a personas que de otro modo nunca habríamos conocido y que pueden llegar a tener una influencia decisiva en nuestra vida más íntima y personal. Más de uno (y de una) ha encontrado su media naranja en la empresa en la que trabaja o ha trabajado (es, sin ir más lejos, mi caso, y conozco otros muchos semejantes). En la actividad empresarial muchos hemos aprendido a vivir y a convivir. Dentro de una empresa están siempre formándose seres humanos, hombres y mujeres,.... o deformándose, deviniendo así en seres inhumanos. 
 

viernes, 18 de febrero de 2011

DOS ARTÍCULOS A TENER EN CUENTA: LA IMPORTANCIA DE LA VERDAD

El diario ABC del día 24 de Enero publicó dos interesantes artículos en los que se aborda con agudeza y acierto la cuestión de los valores, y más concretamente de los valores de la verdad y la bondad. Dos escritos de mucha enjundia y de gran altura intelectual, que van más allá de lo que suele encontrarse en la prensa. Nunca se insistirá la suficiente en la importancia de la Verdad para la vida humana.
 
En primer lugar hay que mencionar el artículo de Ignacio Sánchez Cámara publicado en la tercera de dicho periódico con el título “¡Sed felices!”. El catedrático de Filosofía del Derecho explica cómo la felicidad, que es el fin al que tiende todo ser humano, sólo puede alcanzarse sobre la base de la verdad y la bondad. Comentando la doctrina de San Agustín, de Sócrates e incluso del Budismo, Sánchez Cámara afirma que “la búsqueda de la felicidad  no es otra cosa que la búsqueda de la sabiduría”, es decir, de la verdad y la bondad”, pues, como enseñara Sócrates, “sólo el bueno es feliz”. Decir “sed felices” equivale a decir “sed sabios, esto es, buenos”.
 
“La felicidad es la compañera inseparable de la bondad”, sentencia Sánchez Cámara. Por eso, añade, estamos seguros de que Teresa de Calcuta era feliz, sin lugar a dudas. En medio de todos los sinsabores y dificultades de la vida, la persona inteligente y buena, sabe mantener una postura afirmativa. “El hombre feliz dice sí, a pesar de todo, al mundo y a la vida. Porque la felicidad no depende de ningún acontecimiento del mundo exterior, sino de la pura (buena) voluntad. La felicidad es la prueba de la vida buena”.
 

sábado, 12 de febrero de 2011

SUPERARSE: UNA EXIGENCIA HUMANA

Frithjof Schuon, verdadera eminencia en cuestiones de tan alta relevancia como la espiritualidad y la ciencia comparada de las religiones, uno de los más autorizados representantes de la Filosofía Perenne o Sabiduría Universal en el siglo XX, nos brinda una reflexión que deberíamos tener muy en cuenta a la hora de orientar y proyectar nuestra vida.

“El hombre no es enteramente él mismo más que superándose” (l’homme n’est entièrement lui-même qu’en se dépassant), afirma Schuon, quien explica que, por su naturaleza espiritual, el hombre está predestinado -o condenado, si se quiere- a superarse, a trascenderse, a elevarse por encima de sí mismo. De forma sumamente paradójica, añade Schuon, “únicamente superándose es como el hombre se sitúa en su propio nivel”; pues, de forma no menos paradójica, “rechazando el superarse se sitúa por debajo del animal”. En este sentido, no cabe la menor duda, de que “el animal noble es superior al hombre vil”.

lunes, 7 de febrero de 2011

LECLERCQ Y LA JERARQUÍA DE LOS VALORES

" Cuando Descartes tuvo el sueño profético que decidió su vocación estaba practicando lo que llamamos en nuestros días una dulce «flema». Y Newton debajo de su árbol, y Arquímedes en su baño. Y cuando Platón platicaba con sus amigos en los jardines de Academos no practicaba lo que nuestro siglo llama vida intensa. ¿No son sus diálogos pura morosidad?

No; no es corriendo, no es en el tumulto de las gentes y en el apresuramiento de cien cosas atropelladas como se reconoce la belleza y como florece ésta. La soledad, el silencio, el reposo, son necesarios para todo nacimiento, y si alguna vez un pensamiento o una obra de arte surgen como un relámpago, es que ha habido antes una larga incubación de morosidad" . Jacques Leclercq


El filósofo belga Jacques Leclercq, que podemos conceptuar como destacado humanista católico, nos ofrece en su libro “Diálogo del hombre y de Dios” unas lúcidas reflexiones sobre la importancia de reconocer y respetar la verdadera jerarquía de los valores, teniendo en todo momento presente la primacía de los valores espirituales sobre los valores materiales.

Leclerq advierte que si la civilización se ve hoy día seriamente amenazada, corriendo el peligro de perecer, es porque se ha despreciado los valores espirituales, que son los más importantes para el ser humano, relegándolos a un segundo plano y supeditándolos a los valores materiales, con una completa inversión de la correcta jerarquía; es porque “se ha dado una importancia demasiado exclusiva a los económicos, es también por falta de una concepción justa del lugar de las cosas”.