miércoles, 22 de diciembre de 2010

MARCO TULIO CICERON

"No solamente el pensar que es mejor lo útil que lo honesto, sino incluso el compararlos y admitir en ello la menor duda, es verdaderamente vergonzoso". Marco Tulio Cicerón

Marco Tulio Cicerón (106-43 a.C.), nacido en Arpino, al sur de Roma, fue hijo de una familia de la nobleza rural, lo que le marcaría en su actividad pública, ya que careció de las ayudas que beneficiaban a los jóvenes de linajes patricios, y tuvo que abrirse camino mediante su esfuerzo, talento y sus especiales dotes para la retórica. Sus contemporáneos le describen como un hombre vanidoso, provocador incluso y siempre dispuesto a ridiculizar a sus adversarios. Recibió una educación muy completa para lo que constituía la formación usual de la clase política; estudió filosofía, que en aquel entonces abarcaba casi todas las ramas del saber, y por supuesto retórica, para lo que acudió a Molón de Rodas. El viaje a Grecia sería también el germen de su actividad como traductor de la filosofía griega a la lengua y mentalidad latinas, situándose él mismo cercano a una de sus escuelas, el estoicismo. En el año 77 a.C. regresa a Roma, donde comienza su carrera como abogado. Muchos de los escritos que nos han llegado de Cicerón son reconstrucciones de discursos que pronunció en sus casos más conocidos, como acusador o defensor de otros, aunque también hay una nutrida colección de cartas a familiares o amigos, recopiladas en Ad familiares.

Siendo ya consul, en el año 63 a.C. sofocó la rebelión de Catilina, de hecho las Catilinarias, una de sus obras mas afamadas, son el reflejo del proceso contra este conspirador, que planeaba una incursión violenta en la misma Roma. Cicerón era miembro de los optimates, el partido conservador de la clase aristocrática, oponente político de César como más tarde lo sería de Marco Antonio, pero según él mismo afirmaba, su interés principal era la República, es decir, la democracia senatorial, por lo que nunca estuvo adscrito con firmeza a ningún grupo. El conjunto de discursos con que se opuso a la figura de Marco Antonio, que tras la muerte de César tomó una fuerza cada vez mayor, se llaman Filípicas, a imitación del título de una obra de Demóstenes, el rétor griego que fuera a menudo su inspirador. Otros títulos son Brutus, El sueño de Escipión, De Oratore (donde describe las cualidades que debía tener el perfecto orador, equilibrio, prestancia física, entonación e integridad) y De República, en el que habla del Estado ideal.

Volviendo a la carrera política, fue cuestor, pretor y cónsul suo anno, es decir, siendo más joven de lo usual y vivió una de las épocas más turbulentas y sangrientas de la historia de Roma, tanto es así que perecería durante los tumultos que siguieron a la muerte de Julio César en el año 44 a. C., las llamadas proscripciones. Cuando Antonio y Octavio decidieron acordar una tregua redactaron una lista en la que figuraban los nombres de muchos altos cargos políticos de ambos bandos, entre los cuales estaba el de Cicerón, quien como ya mencionamos anteriormente, nunca disfrutó de demasiada estabilidad porque carecía del respaldo firme de una figura importante. Octavio, por quien Cicerón había decidido tomar partido finalmente, no vaciló en sacrificarlo como una pieza de ajedrez en una partida arriesgada. Se cuenta que, avisado con antelación de que su nombre figuraba en la lista de "proscritos", huyó de Roma, pero fue alcanzado por sus verdugos, y que aún así supo morir con dignidad.


ESTILO

Una constante a lo largo de la vida de Cicerón, como en la de todo romano culto de su época, es el fuerte influjo que la cultura helénica tuvo en su educación y en el posterior desarrollo de sus habilidades retórico-literarias. Habiendo acudido a la Academia de Atenas y a Rodas para estudiar retórica, conoce la filosofía platónica, el estoicismo y el epicureísmo, de donde derivará el posterior anhelo de trascendencia filosófica en sus escritos. El perfil ciceroniano se configura como contraposición de rasgos marcados, a veces incluso en forma de pequeñas incoherencias en su discurso. Como político es un hombre de acción, como escritor sigue la senda de la filosofía y como abogado se convierte en un moralista, investido por la tradición y para su defensa.

En el ámbito de la oratoria encontramos que, durante el tiempo de nuestro hombre, el helenismo ganaba adeptos de manera cualitativa y cuantitativamente sustancial. De este modo encontramos como el retor del ágora griega, elegante y sutil en el manejo de los argumentos, conocedor de la sofística con sus ventajas y peligros, se superpone al orador romano, de natural lacónico y parco. Este estilo sin florituras tiene uno de sus mejores modelos en Catón el Viejo, así como el modelo ático toma cuerpo en Demóstenes. Cicerón distingue tres estilos en el discurso, que se corresponden con las tres finalidades de la retórica:

Estilo elevado: emocionar
Estilo medio: agradar
Estilo sencillo: convencer

Las dos corrientes del momento, contra las que proponía Cicerón su estilo ecléctico, eran el aticismo, sencillo y sagaz, y el asianismo, cuyas formas ampulosas y "grasientas" rechazaba. Un orador contemporáneo suyo al que admiraba abiertamente por su capacidad para la analogía y concisión, a pesar de ser rivales en la arena política, era Julio César. En Cicerón es particularmente común encontrar alusiones a la patria (oh, tempore, oh mores!), la exposición narrativa exhaustiva aunque fácilmente comprensible y un tipo de humor que, siendo en sus orígenes sarcasmo, va evolucionando hacia una ironía mas sutil.

En el campo léxico, este autor fue un defensor acérrimo de la conservación de la lengua latina en las mayores cotas de pureza que fuera posible alcanzar, rechazando el habla vulgar (sermo vulgaris) y los neologismos que resultaban del constante flujo de extranjeros que acudían a Roma. Esta lengua, el latín, cuyas principales propiedades son la concisión y una sonora gravedad, no resultaba tan apta sin embargo como el griego para expresar las abstracciones, lo que planteaba problemas a Cicerón a la hora de redactar sus múltiples obras filosóficas.

El marco filosófico en el que se movía Cicerón era el del choque y progresivo proceso de ósmosis entre la cultura tradicional romana, severa y adusta, y el influjo de las ideas griegas, cada vez más en boga gracias a la labor entre otros del propio autor. El diálogo-tratado ciceroniano constituye un género nuevo, que mezcla la forma aristotélica con la ambientación de origen platónico y cuyo contenido toma elementos epicúreos, estoicos, peripatéticos y neoacademicistas para crear algo nuevo, que trascendería al mundo occidental en forma de espíritu humanista. Fue el propio Cicerón quien acuñó el término humanitas, así como muchas otras expresiones del campo de la filosofía que no existían con anterioridad. Su teoría sobre la moralidad sería usada sin reparos por Octavio Augusto en la campaña propagandística que llevó a cabo, y San Agustín dice que la lectura del Hortensio le hizo convertirse al cristianismo. La mayoría de los escritos filosóficos de Cicerón están dirigidos a familiares como su hermano Quinto o a alumnos y amigos íntimos como es el caso de Bruto. La mayor aportación de este autor a la cultura romana fue la traducción de textos (Jenofonte, el Protágoras y parte del Timeo) e ideas griegas para que pudieran compartirlas sus compatriotas, hasta tal punto es así que hizo pasar muchos de sus propios escritos por obras griegas traducidas.


OBRAS

Retórica:

* De oratore
* De inventione
* Brutus
* Orator
* Partitionis oratoriae
* De optimo genere oratorum
* Paradoxa Stoicorum ad M. Brutum
* Ad C. Trebatium topica

Discursos:

Catilinariae

* In Pisonem
* Pro Milone
* Philippicae (In M. Antonium Philipppicarum)
* Verrinas
* Pro Murena
* Pro Sulla
* Pro L. Valerio Flacco
* Pro Sestio
* In P. Vatinium
* Pro M. Caelio
* Pro Ligario
* Pro Roscio Amerino
* Pro lege Manilia
* Pro Cornelio Balbo
* Pro Cn. Plancio
* Pro Aemilio Scauro
* Pro Rabirio Postumo
* Pro T. Annio Milone
De Marcello
* Pro Ligario
* Pro rege Deiotaro
* Pro A Caecina
* Pro Rabirio perduellionis reo
* De provinciis consularibus
* De lege agraria
* De domo sua ad pontifices
* De haruspicum responsis

Filosofía:

* De re publica
* De legibus
* Hortensius
* De fato
* Cato maior (De senectute)
* Laelius (De amicita)
* Academica
* Timaeus
* De finibus bonorum et malorum
* Tusculanae disputationes
* De natura deorum
* De divinatione
* De officiis

Textos Latinos

De la amistad
De oratore

Fuente:  AKADEMOS, grupo de Filología Clásica de la UNIVERSIDAD CARLOS III