sábado, 19 de marzo de 2011

MEMORIAS Y DESAHOGOS

Reseña Literaria: "MEMORIAS Y DESAHOGOS",  de Amando de Miguel.


El sociólogo Amando de Miguel se confiesa en estas interesantes memorias, escritas a la edad de 73 ya que el protagonista nació en 1937. En lo concerniente a la presentación del libro se nota que INFOVA ha realizado una edición de calidad, en la que cabe resaltar papel y originales dibujos y diseños que ilustran el mismo, me parece muy buena la idea de que el texto tenga como fondo algunas fotos que acompañan al libro, el ensayo tiene múltiples fotografías del autor y de los protagonistas. Lo primero que cabe destacar de esta obra es que Amando de Miguel escribe con sinceridad, que se agradece pues se confiesa en muchos ámbitos, especialmente en lo referente a sus relaciones familiares y en el papel axial que juega su madre en su vida.

Comienza el sociólogo hablando de los duros años de la posguerra y de la vida en el pueblo zamorano de Pereruela donde vio la luz el ilustre intelectual.

Como vivimos en una sociedad muy confortable conviene reflexionar sobre la dureza de la vida hace no tantos años. Prosigue el autor con la emigración de su padre a San Sebastián, donde tuvieron que ingeniárselas para sobrevivir.

El retrato de la vida escolar de Amando es una interesante descripción de cómo era la vida infantil en la época y del tipo de educación que recibió, en líneas generales la Iglesia sale bien parada en este capítulo, De Miguel nos habla de su formación universitaria, de sus opiniones sobre los profesores y de su etapa de Estados Unidos dónde amplió sus estudios.

El libro es de fácil lectura y va ganando conforme se va leyendo, el autor confiesa su admiración por Pío Baroja y Cela. Dedica algunas páginas a analizar su propio estilo de escribir, que a mi juicio abusa de las frases cortas. Es un ensayo que conviene leer con el diccionario cerca, ya que la gran cultura del autor conlleva la utilización de palabras que, al menos para mí, resultaron desconocidas y que paso a enumerar: Trebejo (juguete), iatrofobia (fobia a los hospitales), mancera (esteva del arado), lábil (frágil, caduco, débil), hipocorístico (dicho de un nombre que en forma diminutiva, abreviada o infantil, se usa como denominación cariñosa, familiar o eufemística).

Por Martín Hernández-Palacios 



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