jueves, 17 de mayo de 2012

NO TE RINDAS

"Hay hombres que luchan un día y son buenos. Hay otros que luchan un año y son mejores. Hay quienes luchan muchos años, y son muy buenos. Pero hay los que luchan toda la vida, esos son los imprescindibles".
Bertolt Brecht




Dedicado a todos los que sufren y a los que creen no poder sufrir ya más. 
A los que se sienten solos y a los que en soledad afrontan la vida. 
A los que lloran cada noche, a los que lo hacen al despuntar el día y a los que ya no tienen lágrimas con las que llorar. 
A los que afrontan cada jornada con un nudo en la garganta y el vacío en el estómago. 
A los que sienten que el mundo es injusto, a los que sufren la injusticia, a los que sienten que la vida nunca ha sido justa con ellos; también a los que fueron injustos con la vida. 
A los que creen haber perdido toda esperanza y a los que desesperan por vivir. 
A los que se aferran a la existencia, a los que la vida se les escapa como arena entre las manos; a los que no se resignan a morir. 
A los que luchan cada día sin descanso; a los que piden nuevas fuerzas para no rendir la voluntad, porque no saben, no pueden, no quieren, no aceptan otra cosa que no sea seguir luchando por lo que tienen, por lo que son y sobre todo por aquello que aman. 
Dedicado a ti, ser humano, vulnerable, imperfecto, inacabado; diminuto, minúsculo... ¡grande!

Por Alberto de Zunzunegui


NO TE RINDAS
Poesía de Mario Benedetti

No te rindas, aún estás a tiempo 
De alcanzar y comenzar de nuevo, 
Aceptar tus sombras, 
Enterrar tus miedos, 
Liberar el lastre, 
Retomar el vuelo. 
No te rindas que la vida es eso, 
Continuar el viaje, 
Perseguir tus sueños, 
Destrabar el tiempo, 
Correr los escombros, 
Y destapar el cielo. 
No te rindas, por favor no cedas, 
Aunque el frío queme, 
Aunque el miedo muerda, 
Aunque el sol se esconda, 
Y se calle el viento, 
Aún hay fuego en tu alma 
Aún hay vida en tus sueños. 
Porque la vida es tuya y tuyo también el deseo 
Porque lo has querido y porque te quiero 
Porque existe el vino y el amor, es cierto. 
Porque no hay heridas que no cure el tiempo. 
Abrir las puertas, 
Quitar los cerrojos, 
Abandonar las murallas que te protegieron, 
Vivir la vida y aceptar el reto, 
Recuperar la risa, 
Ensayar un canto, 
Bajar la guardia y extender las manos 
Desplegar las alas 
E intentar de nuevo, 
Celebrar la vida y retomar los cielos. 
No te rindas, por favor no cedas, 
Aunque el frío queme, 
Aunque el miedo muerda, 
Aunque el sol se ponga y se calle el viento, 
Aún hay fuego en tu alma, 
Aún hay vida en tus sueños 
Porque cada día es un comienzo nuevo, 
Porque esta es la hora y el mejor momento. 
Porque no estás solo, porque yo te quiero.