miércoles, 22 de diciembre de 2010

¡BASTA!

La irresponsabilidad generalizada de los políticos y la indigna casta que han creado en nuestra sociedad, proviene de nuestra dejación y de nuestro tácito consentimiento como ciudadanos. Además de nuestra inveterada tendencia a permanecer inactivos frente al despropósito y las agresiones que nos infligen, en el fondo del problema subyace una gran incultura, la crisis de valores y sobre todo un profundo desconocimiento de las terribles consecuencias que conlleva todo este lamentable panorama. Vivimos de espaldas a la realidad y en el polo opuesto al sentido común, atontados por los oropeles del materialismo, la vocinglería de los señores de taifas y los desmanes de los amorrados a los pechos del estado.... Y eso al final tiene un alto coste en nuestras vidas y pone en peligro nuestro futuro más inmediato.

Ya va siendo hora de que cada uno de nosotros aceptemos la responsabilidad que implica vivir en sociedad y sobre todo, la que conlleva vivir con arreglo a valores y a principios éticos y morales.

Ya va siendo hora de que los verdaderos intelectuales –o los que así se consideran- salgan a la palestra, para denunciar lo que esta ocurriendo y demostrar que todo ese conocimiento acumulado no es simplemente una ofrenda al ego o una idolatría al reconocimiento social, el poder o el dinero.

Ya va siendo hora de que asumamos nuestros deberes como personas y no sólo dediquemos nuestro esfuerzo a reclamar nuestros derechos como individuos.

Ya va siendo hora de que pongamos en su sitio y expulsemos de las instituciones públicas a quienes consideran que España es su patio privado, o un burdel para celebrar orgías y bacanales -físicas o mentales-, a costa del resto de los españoles.

Ya va siendo hora de que nos demos cuenta de lo mucho que vale nuestra felicidad y de lo preciosa que es nuestra vida –el tiempo que se nos ha concedido- y de que una y otra no pueden ser instrumentalizadas, manipuladas, mutiladas o cercenadas por unos pocos indigentes mentales, carentes de moral y de cualquier sentido de la responsabilidad.

Ya va siendo hora de decir ¡BASTA!

Por Alberto de Zunzunegui